solidaridad

Los miembros de la familia saharaui que nunca ha podido ver el mar, podrán al fin contemplarlo y vivir una experiencia que les transmitirá una gran alegría. Cumplir ese deseo, simbólicamente compartido por el resto de refugiados que permanecerán en los campamentos, aportará grandes dosis de moral y optimismo, imprescindibles para que la supervivencia diaria sea más llevadera. Se trata de una gran inyección de moral, merecida e irrenunciable.

El nombramiento de la madrina del barco, como es tradición, es una cuestión fundamental, pues de su personalidad y eco mediático dependerá también el éxito informativo de los viajes y escalas del “Sáhara Libre”. Al igual que ocurre con otros famosos buques insignia (por ejemplo, el “Rainbow Warrior” de Greenpeace o el “Calypso” de la Fundación Jaques Cousteau) el apoyo de un personaje con relevancia internacional es primordial.

Por ello, creemos que el honor de amadrinar el barco y componer la canción deberían recaer en personas mundialmente conocidas e influyentes. El otro “apadrinamiento” simbólico necesario sería el de las asociaciones internacionales de Derechos Humanos, a las que habría que añadir también otras de nivel local y enfocadas a la asistencia social cercana (fundaciones como “Teodora” de ayuda a niños enfermos, “Payasos sin Fronteras”, ONCE, Asociación de Enfermos Renales, etc.). Por supuesto, ocupan un lugar destacado las asociaciones de amigos del Sáhara Occidental que siempre han mostrado su solidaridad y han hecho realidad la ayuda a tantas familias y niños. En esta vertiente humanitaria, se debe hacer hincapié en la denuncia de las condiciones infrahumanas en que subsisten los refugiados desde hace más de treinta y cinco años.

1. Problemas de salud: Se deben denunciar las malas condiciones de higiene por la escasez de agua potable, que provocan grandes cifras de enfermedades asociadas.

2. Problemas de degradación medioambiental: imposibilidad de preservar el medio ambiente en las condiciones deseables para los habitantes de los campamentos (por ejemplo, la inexistencia de sistemas de recolección, tratamiento o destrucción de residuos), lo que provoca una gravísima degradación del medio ambiente del desierto.

3. Problemas de oportunidades para los jóvenes: la falta de medios y la provisionalidad de la espera por el referéndum que Marruecos boicotea hacen que la juventud no tenga expectativas, lo que alimenta el caldo de cultivo de la insatisfacción. Cualquier sociólogo o historiador sabe que ello derivaría en situaciones de violencia futuras que todavía se pueden evitar, dotando a los jóvenes de las ocupaciones y expectativas adecuadas y justas.